Noticia del 7 de julio de 1997
«The Takedown of Tupac»: The New Yorker sobre el camino de Tupac a Death Row
Visitas a Dannemora, un contrato de tres páginas manuscritas: Connie Bruck reconstruyó en The New Yorker cómo Tupac firmó con Suge Knight en 1995.
En su edición del 7 de julio de 1997, The New Yorker publicó una extensa investigación de la periodista Connie Bruck: «The Takedown of Tupac». En ella reconstruye cómo Tupac terminó en 1995 en Death Row desde la prisión de Dannemora y describe el sello discográfico como un lugar donde el dinero en efectivo, el control de armas y la intimidación formaban parte del día a día.
«Vendo mi alma»
Según Bruck, Suge Knight visitó a Tupac varias veces en prisión acompañado por el abogado de Death Row, David Kenner. Kenner habría redactado un acuerdo manuscrito de tres páginas que convirtió además a Knight en mánager y a Kenner en abogado de Tupac. El artículo señala con claridad el conflicto de intereses. Charles Ogletree, quien representó a Tupac en la apelación del proceso de Nueva York, afirmó que aquello no era un contrato jurídicamente válido. El mánager de Tupac, Watani Tyehimba, relató que Tupac lo abrazó durante la última visita, lloró y le dijo que sabía que estaba vendiendo su alma al diablo.
Bruck describe también cómo Tupac fundó más tarde su propia productora, Euphanasia, y pidió a Yaasmyn Fula que organizara sus asuntos comerciales; ella no habría recibido liquidaciones de Death Row. Más sobre el contrato: De Dannemora a Death Row.